El martes de esta semana, la Comisión de Exteriores del Congreso de los EE. UU. aprobó el Acta de Solidaridad Internacional con Taiwán en el que se opone a la “interpretación interesada” de la Resolución 2758 de la ONU por parte de Pekín, señalando que no involucra a Taiwán y haciendo hincapié en su oposición al intento de cambiar el estatus de Taiwán sin a la aprobación de los taiwaneses.
La Oficina de Asuntos de Taiwán, el órgano del gobierno chino que se ocupa de lo relacionado con Taiwán, dijo ayer a través de su portavoz Ma Xiaoguang (馬曉光) que la Resolución 2758 de la ONU de 1971 resuelve el derecho de representación de China en las Naciones Unidas desde un punto de vista político, legal y procedimental. Ma Xiaoguang dijo que EE. UU. está organizando un escándalo por ignorancia o por razones ocultas, pero cualquier intento de negar la resolución será inútil.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ha respondido este día 18 reiterando que el texto de la resolución resuelve efectivamente el derecho de representación de China en la ONU pero no menciona a Taiwán ni una sola vez; no solo no concede a la República Popular de China el derecho de representar a Taiwán sino que tampoco señala que Taiwán sea parte de dicho Estado.
Exteriores hizo hincapié en que “el Taiwán democrático y la China totalitaria” no pertenecen el uno al otro y que solo los taiwaneses tienen derecho a elegir su gobierno.