La presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) pronunció un discurso en la 6ª Cumbre de Democracia de Copenhague ayer 15 de mayo, en el que afirmó que los regímenes autoritarios representan una amenaza creciente para la democracia y la libertad en todo el mundo. Tsai destacó el uso de la desinformación y la guerra cognitiva para erosionar la confianza en las instituciones democráticas y crear división en el país y en el extranjero, y señaló que el Partido Comunista de China está aumentando su uso de la coerción económica y política contra aquellos que cuestionan su comportamiento.
Tsai también enfatizó la importancia de que Taiwán siga siendo un defensor de la democracia y la estabilidad regional y mundial, y pidió el apoyo internacional para la participación de Taiwán en la próxima Asamblea Mundial de la Salud. Taiwán ha sido excluido de la ONU durante años debido a la oposición de China continental. La presidenta también destacó la importancia de las alianzas con países afines a la democracia en la defensa de Taiwán contra las amenazas militares y otras formas de agresión por parte de Pekín. Tsai señaló que, a medida que el mundo comprende cada vez más la importancia de Taiwán y las graves consecuencias de una caída de la democracia en la isla, el apoyo a una Taiwán democrática se ha vuelto más sólido y unido.
Tsai concluyó su discurso enfatizando la determinación del pueblo de Taiwán en la defensa de la democracia y la importancia de la unidad y la solidaridad en la lucha contra las amenazas autoritarias. También afirmó que Taiwán continuará manteniéndose firme en su compromiso con la democracia y la libertad, y llamó a la comunidad internacional a apoyar a Taiwán en su lucha por la democracia y la participación en los foros internacionales.