La presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) asistió a la "Reunión Nacional de Oración del Desayuno" después de tres años de ausencia. Durante el evento, escuchó las oraciones y reflexiones de representantes cristianos de diferentes campos profesionales, quienes abordaron temas como el medio ambiente, la economía, la herencia generacional y la paz. En su discurso, la presidenta expresó su compromiso de trabajar por la paz y la prosperidad de Taiwán, y habló de la importancia de la unidad y la confianza del pueblo para afrontar los desafíos actuales y futuros. También destacó los logros de Taiwán en el desarrollo económico y la gestión de la pandemia.
La "Reunión Nacional de Oración del Desayuno" se había suspendido en los últimos años debido a la pandemia de COVID-19. Sin embargo, este año se retomó el evento, brindando a los líderes y ciudadanos la oportunidad de reunirse, orar y reflexionar sobre el futuro de Taiwán. La presidenta Tsai Ing-wen subrayó la importancia de continuar el crecimiento económico y el bienestar social, así como la necesidad de mantenerse unidos como país para superar los desafíos venideros.
En general, el evento sirvió como plataforma para que la presidenta Tsai Ing-wen y otros líderes escucharan las preocupaciones y las esperanzas de la comunidad cristiana y reafirmaran su compromiso con el progreso y la estabilidad de Taiwán. La reunión también destacó la importancia de la fe y la unidad en tiempos de desafíos y enfatizó la voluntad del gobierno de seguir trabajando en beneficio del pueblo taiwanés.
El evento contó con la presencia del embajador de Guatemala en Taiwán, Oscar Adolfo Padilla Lam.