Sigue la polémica por la visita del presidente francés Emmanuel Macron a China continental, durante la que no mencionó Taiwán. Además, el inquilino del Elíseo dijo que Europa debe mantener una posición independiente en la rivalidad entre Washington y Pekín, y no acelerar el conflicto en el Estrecho.
Ayer día 10, la agencia Reuters informó de varias críticas a Macron tanto de políticos europeos como norteamericanos que creen que el presidente francés fue demasiado tolerante con China continental en un momento en el que Pekín realiza maniobras navales de cerco a Taiwán.
Durante su estancia en China continental, Macron concedió una entrevista al diario europeo Politico donde declaró que “lo peor sería pensar que los europeos tenemos que hacer seguidismo y bailar al son que dicen Washington o Pekín”.
Las respuestas llegaron en primer lugar del diputado alemán Norbert Roettgen, quien publicó un tuit en el que decía que "logró convertir su viaje a China en un triunfo de relaciones públicas de Xi Jinping (習近平) y un desastre de la política exterior europea".
Por su parte, el senador estadounidense Marco Rubio dijo al respecto que si Europa no quiere elegir bando en la cuestión de Taiwán quizás tampoco debería elegirlo en el caso de Ucrania.
Por último, el portavoz de la embajada francesa en Estados Unidos Pascal Confavreux dijo que las declaraciones de Macron han sido distorsionadas y aclaró en Twitter que “EE. UU. es nuestro aliado, y compartimos los mismos valores”.