La presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) mantuvo ayer un encuentro con los medios de comunicación en Los Ángeles antes de regresar a Taiwán. Preguntada por las razones que la llevaron a elegir este preciso momento para reunirse con Kevin McCarthy y otros legisladores estadounidenses, Tsai respondió que el Congreso y el Senado se encuentran en estos momentos discutiendo varias piezas legislativas en relación con Taiwán, por lo que parecía necesario intercambiar puntos de vista antes de seguir con dicho desarrollo legal.
La presidenta ha señalado con respecto a su tránsito por EE. UU. que cada persona lo interpretará a su modo, pero desde su punto de vista, al igual que en años anteriores, todo el proceso de intercambio de puntos de vista sobre preocupaciones comunes con amigos y funcionarios norteamericanos ha sido muy positivo.
Con respecto a las declaraciones de McCarthy en la rueda de prensa posterior a la reunión en el sentido de que EE. UU. seguirá vendiendo armas a Taiwán, los medios preguntaron si existe ya algún acuerdo concreto. Tsai respondió que sí lo hay, y que lo que más desea Taiwán es que las entregas se hagan a tiempo.
Otro tema de interés es la creciente sospecha entre la población taiwanesa de la fiabilidad de EE. UU. para con sus aliados. La presidenta dijo al respecto que este tema está inducido a propósito y se debe a la falta de información y de conocimientos, y añadió que su tránsito por EE. UU. y el apoyo recibido por las autoridades le hacen pensar en todo lo contrario.