El expresidente Ma Ying-jeou (馬英九) ha regresado a Taiwán después de 12 días de gira por China continental. Esta misma tarde ha llegado al aeropuerto de Taoyuan donde ha sido recibido por el vicepresidente del Kuomintang Andrew Hsia (夏立言) y varios militantes que le han entregado un ramo de flores y han dado vivas a la República de China.
No obstante, un grupo de simpatizantes separatistas también estaba en el vestíbulo de llegadas del aeropuerto dirigido por el presidente de la organización “Estado de Taiwán” Chen Chun-han (陳峻涵) quien ha gritado que Ma Ying-jeou ha ingresado en el Partido Comunista y que convertirá Taiwán en “un cementerio”.
Ma Ying-jeou se ha dirigido a los medios y ha dicho que su deseo de viajar al continente para rezar en la tierra de sus antepasados ha sido un deseo que ha albergado durante mucho tiempo. También ha dicho sentirse aliviado por el cálido recibimiento por parte de los habitantes del continente y el interés despertado por su visita. El reportaje de una televisión en el que se ve a Ma rezando a sus antepasados ha tenido más de 100 millones de visitas.
Ma ha dicho que lo más importante de este viaje ha sido comprobar cómo los medios de comunicación han debatido sobre el Consenso de 1992 diciendo que “ha regresado”, y el expresidente cree que su viaje ha demostrado que este principio sigue vivo y supone la mejor base común para el entendimiento, el diálogo y la comunicación entre ambas partes del Estrecho para beneficio de todos los taiwaneses.
Ma Ying-jeou ha criticado al gobierno actual por haber llevado a Taiwán a una encrucijada en la que solo se puede elegir entre la guerra o la paz, y ha dicho que todo su esfuerzo en este viaje ha estado dirigido hacia la paz.