La presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) prosigue su estancia en Los Ángeles en su camino de vuelta a Taiwán. Anoche participó en una cena que tuvo como invitados a la directora del Instituto Americano en Taiwán Laura Rosenberger, la vicegobernadora de California Eleni Koulanakis y cinco congresistas.
Tsai pronunció un discurso en inglés en el que expresó su agradecimiento por haber podido reunirse con el presidente del Congreso Kevin McCarthy nada menos que en la famosa Biblioteca Ronald Reagan, acompañados además de legisladores de los dos partidos estadounidenses. Tsai dijo que el contenido de la reunión se centró en los valores e intereses compartidos, la necesidad de estabilidad en el Indo-Pacífico y la defensa de la democracia y la libertad.
La presidenta explicó a los legisladores que el pueblo taiwanés posee una gran capacidad de resistencia, está muy apegado a su modo de vida y desea continuar profundizando en sus relaciones con Estados Unidos. Tsai dijo que se sintió muy impresionada y conmovida por el gran apoyo mostrado por McCarthy y el resto de senadores y congresistas.
Finalmente, la presidenta pasó a utilizar el chino para explicar que el autoritarismo no deja de expandirse y que Taiwán se adhiere firmemente a los valores democráticos, por lo que seguirá trabajando con EE. UU. en la defensa de dichos valores así como para mantener la paz y la estabilidad en la región del Indo-Pacífico.