El último número de la revista The Economist pone en duda la determinación de Taiwán de defenderse frente a la amenaza militar de China continental, y cataloga la región como la más peligrosa del mundo en la actual coyuntura.
El primer ministro Chen Chien-jen (陳建仁) ha asegurado hoy que Taiwán no ha dejado de aumentar su capacidad defensiva y confía en que la ciudadanía está unida frente a la amenaza para defender la libertad y la democracia en Taiwán.
The Economist señala que la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) aprobó recientemente una reforma del servicio militar obligatorio para extenderlo a un año de duración a partir de 2024, una decisión muy difícil que puede interpretarse como que Taiwán aún no ha decidido si va a defenderse en caso de ataque.
Chen Chien-jen ha dicho hoy que bajo la presidencia de Tsai Ing-wen, Taiwán ha fortalecido su defensa, promoviendo un plan de creación de una industria nacional de la defensa, extendiendo el servicio militar obligatorio y fortaleciendo la instrucción militar. El primer ministro confía en que estos esfuerzos permitan que Taiwán juegue un papel clave en el mantenimiento de la paz y la estabilidad en la región.