El Ministerio de Relaciones Exteriores ha condenado duramente la declaración conjunta de China continental y Bielorrusia en la que se declara que “Taiwán es parte inherente de China y [ambos países] se oponen a cualquier forma de independencia taiwanesa”.
El presidente bielorruso Alexander Lukashenko ha estado de visita en Pekín a un año del inicio de la guerra de Ucrania, y tras su reunión con Xi Jinping (習近平), ambos mandatarios han emitido una declaración conjunta en la que se habla en los términos antedichos sobre Taiwán. Dicha declaración se produce un año después de la declaración conjunta ruso-china en los mismos términos.
Exteriores ha hecho hincapié en que la República de China es un país soberano e independiente y que el democrático Taiwán no pertenece a la autoritaria China, un consenso internacional bien asentado; cualquier declaración de Bielorrusia u otros países que ponga en duda esta verdad no será admitida por el gobierno y el pueblo de Taiwán ni por la comunidad internacional.