El reciente anuncio por parte del Ministerio de Defensa de la reforma de la Ley de Movilización General ha provocado bastante rechazo y muchas dudas entre la ciudadanía, sobre todo con respecto al control de los medios de comunicación y el envío de jóvenes sin instrucción militar al campo de batalla.
Hoy día 2, tras el consejo de ministros de los jueves, el portavoz del Gobierno Lo Ping-cheng (羅秉成) ha dicho todavía no hay nada decidido en relación con la reforma de esta ley, y que Defensa está recabando puntos de vista y reacciones. En cualquier caso, Lo Ping-cheng ha pedido comprensión a los ciudadanos, pues esta ley está pensada para estados de alarma y estado de guerra, y no afecta a las libertades ciudadanas en tiempos de paz. También ha hecho hincapié en que el objetivo de la reforma es equilibrar las medidas para la fase de preparación de la ley actual, muy deficiente con respecto a la fase de implementación.
El portavoz ha recordado que en momentos de emergencia, el presidente de la nación tiene poderes parecidos a los del estado de guerra, como por ejemplo en desastres naturales potencialmente desestabilizadores o que exigen prontitud en la toma y ejecución de decisiones.
Por su parte, el presidente del Consejo de Veteranos Feng Shih-kuang (馮世寬) ha apoyado la reforma de la Ley de Movilización General pero también su discusión pública, aunque ha recordado a la ciudadanía que un país debe prepararse siempre para el estado de guerra, de lo contrario corre el riesgo de desaparecer.