La revista japonesa Nikkei ha publicado un reportaje en el que se asegura que el 90 % de los militares retirados de las fuerzas armadas taiwanesas aceptan sobornos para actuar como espías en favor de China continental. La publicación ha generado una verdadera tormenta política en la isla.
Hoy día 2, la legisladora del PDP Liu Shyh-fang (劉世芳) ha pedido al Ministerio de Defensa, el Consejo de Veteranos y otras agencias del Estado que aclaren esta información y proporcionen una lista de los oficiales jubilados en los últimos cinco años para investigar si han violado la Ley de Seguridad Nacional.
Hoy, el presidente del Consejo de Veteranos Feng Shih-kuang (馮世寬) ha comparecido en el Yuan Legislativo para tratar el reportaje de Nikkei. Feng ha criticado duramente a la prensa japonesa y ha calificado esta información como “paparruchas” e “insensateces”; también ha pedido aclaraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores y ha mostrado su disposición a escribir una carta a los editores de Nikkei.
Por su parte, legisladores del Kuomintang han exigido al Gobierno e incluso a la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) que tomen cartas en el asunto y aclaren esta información para evitar que los japoneses tengan una percepción errónea sobre las fuerzas armadas taiwanesas.
La legisladora del PDP Liu Shyh-fang ha dicho por su parte que esta información peca de sensacionalista, aunque es necesario tener en cuenta que sí existen oficiales retirados que incurren en corrupción y traición por espionaje para una potencia extranjera.