Los medios de comunicación informaron la semana pasada de una supuesta fuga masiva de datos de usuarios de la seguridad social. Llegó incluso a hablarse de que elementos infiltrados habrían vendido estos datos a China continental.
Hoy día 19, la Oficina del Seguro Nacional de Salud ha hecho públicos los resultados preliminares de la investigación en curso. Según las investigaciones, el principal sospechoso habría revisado datos de más de 130 000 personas durante los últimos diez años, pero no se ha encontrado ninguna prueba de que esta persona haya extraído, almacenado y transferido estos datos.
La investigación se inició a instancia de un empleado de la seguridad social que expresó sospechas de fuga de datos. Las autoridades iniciaron entonces una investigación con la creación de un grupo por parte del ministro de Salud Hsueh Jui-yuan (薛瑞元). Este grupo ha revisado todos los mecanismos de control y las listas de personas con permiso de acceso a los datos de los miembros del Seguro Nacional de Salud.
Los resultados preliminares también exculpan a otro de los sospechosos, quien había ocupado diferentes cargos en la administración, no tenía derechos de acceso a los datos y no se ha descubierto que haya tenido acceso a ellos.