La Casa Blanca ha elogiado la decisión del gobierno taiwanés de extender el servicio militar de cuatro meses a un año, pues según Washington, demuestra el compromiso de Taiwán con su autodefensa y con el fortalecimiento de su capacidad de disuasión.
Ayer día 27, la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) anunció la reforma y extensión del servicio militar obligatorio en una rueda de prensa multitudinaria. El nuevo sistema entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2024 y afectará a los varones nacidos desde el 1 de enero de 2005.
Un portavoz de la Casa Blanca acogió muy favorablemente este anuncio y dijo que la reforma demuestra la determinación de Taiwán con su autodefensa. También señaló que EE. UU. hará honor a sus compromisos según el Acta de Relaciones con Taiwán y la política de Una sola China para seguir apoyando a la isla en su búsqueda de una capacidad suficiente para defenderse.
El mismo portavoz reiteró que tanto el compromiso de EE. UU. con Taiwán como las medidas que toma la isla para fortalecer su defensa contribuyen positivamente a la paz y estabilidad del Estrecho y la región del Indo-Pacífico. Estados Unidos seguirá apoyando una solución pacífica al conflicto del Estrecho y oponiéndose a cualquier intento de cambio unilateral del statu quo.