Ayer día 15 el Senado de los EE. UU. aprobó el acta de Autorización de la Defensa para 2023 en el que se autoriza a proporcionar a Taiwán 10 000 millones de dólares en ayuda militar durante los próximos cinco años. Sin embargo, la cifra del acta no se materializa directamente en la transferencia de esta cantidad, sino que debe ser definida en actas posteriores, por lo que la cifra final se modifica.
Según el texto, entre 2023 y 2027 el gobierno de los EE. UU., de acuerdo al plan de Financiación Militar Extranjera, proporcionará a Taiwán 2000 millones anuales en ayuda militar directa. Esto facilitaría la compra de armas, servicios y entrenamiento militar estadounidense a “socios que cumplen los requisitos”.
Sin embargo, la ley estadounidense estipula que estas “donaciones” o “préstamos” no se conceden tal y como se explicitan en el Acta de Autorización de la Defensa, sino que deben ser especificadas en actas separadas que autoricen las transferencias. O dicho de otra manera, cada transferencia debe tener su texto legal por lo que las cifras que aparecen en el texto pueden no coincidir con las del Acta de Autorización de la Defensa.
La revista estadounidense Defense News informa que los senadores y congresistas están discutiendo si la ayuda militar debe proporcionarse en forma de “préstamos” o “ayuda directa”, es decir, sin devolución. La revista señala que el senador Lindsey Graham defiende que es mejor la opción de los préstamos.