El exdirector de operaciones del servicio secreto británico MI6 Nigel Inkster ha dicho que Taiwán es un país plenamente democrático, líder en tecnología punta que debe recibir apoyo de los países occidentales a la vez que fortalece su autodefensa.
En una entrevista con CNA, Inkster hizo hincapié en que la democracia y los semiconductores solo aseguran cierto grado de apoyo por parte de los países occidentales, pero no cubre la seguridad completa de Taiwán; si la isla tiene la determinación de defenderse, contribuirá a conseguir más apoyo internacional.
Inkster mencionó que Pekín ya supone que EE. UU. se “implicará en Taiwán”, pero independientemente de la ambigüedad estratégica de Washington en general no afectará a los planes militares de Pekín, pues la recuperación de Taiwán es el objetivo principal de la modernización del ejército chino.
Inkster también hizo hincapié en que los planes estratégicos de Pekín con respecto a la isla no se van a ver afectados por la política interna de la isla ni por los resultados de las elecciones, ni se van a quedar sentados si Taiwán camina hacia la independencia.