Una serie de protestas anti-COVID se están produciendo en las principales ciudades de China continental después de que 10 personas perdieran la vida en un incendio producido en una vivienda de Urumqi. Los bomberos no pudieron llegar a tiempo debido a que la calle estaba bloqueada por coches eléctricos sin batería. En un principio se informó que el edificio estaba confinado, aunque luego se supo que no había restricciones. En cualquier caso, el incidente ha provocado protestas en otras ciudades en las que las restricciones por la COVID son muy estrictas.
Hoy día 28, un medio de comunicación ha preguntado al primer ministro Su Tseng-chang (蘇貞昌) si teme que China continental ataque Taiwán para desviar la atención de los problemas internos. Su ha contestado que en el resto del mundo, todos los países han decidido convivir con el virus; Taiwán también se ha abierto al exterior y sigue relajando las medidas de prevención, pero China continental ha decidido mantener un control estricto de los contagios, resultando en una grave distorsión de la vida diaria de los ciudadanos.
Su Tseng-chang cree que dadas estas circunstancias es normal que se produzcan protestas. El primer ministro también señaló que China es un país autoritario que linda con Taiwán, por lo que el Gobierno tiene que estar preparado para cualquier cambio o movimiento que se produzca en su vecino.