La explosión de Kaoshiung ha causado numerosas bajas; además la envergadura de los trabajos de reconstrucción es grande y complicada. Hoy día 11, el presidente Ma Ying-jeou ha convocado una rueda de prensa donde ha presentado la postura del gobierno.
El mandatario ha declarado que desde el primer momento tras la catástrofe, el gobierno creó un centro de contingencia que se dispuso con eficacia. El Ejército Nacional también apoyó con mano de obra inmediata para socorrer en el área afectada y con los posteriores trabajos de limpieza. Pero en el futuro todavía existen 3 asuntos pendientes de resolver, que incluyen la reconstrucción de la zona afectada, la investigación para esclarecer la verdad de los hechos y evitar que éstos vuelvan a suceder nuevamente.
El presidente Ma lo dijo así: "Hemos solicitado a la Fiscalía que esclarezca la verdad, aclare responsabilidades, y que otorgue claras explicaciones a las víctimas, personas heridas, familias y a toda la nación en general".
Ma Ying-jeou tiene la esperanza de que la explosión ocurrida en Kaoshiung sirva de alerta para todos los gobiernos municipales del país, y que éstos realicen una inspección exhaustiva del sistema de tuberías industriales subterráneas por cada área jurisdiccional puesto que está relacionada con la vida de las personas; por lo tanto no se trata de algo superficial, ni se puede dejar ningún detalle al azar. Además el mandatario ha solicitado a cada ministerio que asista a los gobiernos locales con el fin de asegurar la vida y propiedades de los ciudadanos.
El presidente Ma ha resaltado que esta labor no debería dividir a los partidos políticos ni al gobierno. En consecuencia es importante no escatimar esfuerzos puesto que la ciudadanía de Kaoshiung es asunto de toda Taiwán, y es necesario transmitir a las víctimas el interés y apoyo proveniente del gobierno y de todo el país.
RTI