El Acta de Política de Taiwán ha sido aprobado por el comité de Relaciones Exteriores del Senado de los EE. UU. por 17 votos contra 5. La ley está considerada por sus promotores como “la más profunda reestructuración de la política estadounidense respecto de Taiwán desde el Acta de Relaciones con Taiwán de 1979”.
Algunas de las propuestas originales de la ley como renombrar la oficina de representación de Taiwán en EE. UU., el requisito de la aprobación del Senado para el enviado de Washington en Taipéi o la designación de la isla como un “aliado principal no OTAN”, han sido eliminadas o consideradas como no vinculantes.
A pesar de ello, la ley aprobada incluye autorizaciones de ventas de armas de hasta 6500 millones de dólares entre 2023 y 2027. Ahora el acta necesita ser aprobada por el propio Senado y el Congreso, antes de que la firme el presidente Biden.
El senador demócrata Bob Menendez, principal impulsor del acta, dijo a los medios que la ley pretende “lidiar con la agresión que China ha mostrado sin precedentes en los 43 años de historia del Acta de Relaciones con Taiwán”.
Tras una reunión con el asesor de la Casa Blanca Jake Sullivan, los aspectos más radicales del acta fueron modificados o eliminados. Según algunos medios, la Casa Blanca quiere mantener un equilibrio entre el apoyo a Taiwán y unas relaciones con Pekín que no estén dictadas por los más radicales antichinos del legislativo estadounidense.