El portavoz del Departamento de Estado de los EE. UU. Vedant Patel dijo ayer que Washington continuará proporcionando armas defensivas a Taiwán a pesar de las protestas emitidas por China continental respecto de la reciente aprobación de la venta de un sistema de armamento a Taipéi.
Patel aseguró que “China no tiene razones para reaccionar” a la venta de armas a Taiwán por valor de 1100 millones de dólares, ya que el propósito de estos sistemas de armas es defensivo. El portavoz añadió que los “Estados Unidos ha venido proporcionando capacidades defensivas a Taiwán durante décadas, lo cual coincide con los compromisos recogidos en el Acta de Relaciones con Taiwán, y no contradice la política de una sola China”.
Patel señaló que “de acuerdo con esa política, EE. UU. continuará satisfaciendo las necesidades defensivas de Taiwán”, y añadió que “este contrato llevaba tiempo preparándose porque se preveía que fuese necesario al incrementar China su presión sobre Taiwán”. El portavoz abogó por mantener los canales de comunicación con Pekín pero sin descuidar el apoyo a Taiwán.
Según el Pentágono, la venta incluye sesenta misiles Harpoon Block II AGM-84L-1, cuatro misiles de ejercicios Harpoon Block II ATM-84L-1, cien misiles tácticos Sidewinder Block II AIM-9X y la extensión del contrato de un radar de vigilancia.