Soldados taiwaneses estacionados en las islas de Kinmen, muy cerca de la costa china, dispararon ayer jueves sus armas reglamentarias para expulsar drones comerciales chinos. Esta es la primera vez que Taiwán responde de manera agresiva a las recientes incursiones de drones.
Previamente, las tropas taiwanesas se habían contentado con disparar bengalas de advertencia y no tomaron más contramedidas, intentando no escalar el conflicto. El Comando de la Defensa para Kinmen informó ayer que los soldados estacionados en las isletas de Dadan (大膽), Erdan (二膽) y Shiyu (獅嶼) detectaron drones chinos sobrevolando espacio restringido.
De acuerdo con las reglas establecidas ayer por el Ministerio de Defensa para lidiar con los drones, los soldados lanzaron primero bengalas de advertencia, pero como estos no salieran de la zona restringida, los soldados dispararon con munición real, y solo entonces regresaron hacia Xiamen. Defensa no proporcionó más detalles del incidente.
El ejército taiwanés se ha visto presionado por las críticas ante la falta de respuesta a estas incursiones. Internautas chinos han distribuido ampliamente fotos y vídeos recogidos por estos drones en las redes sociales y que dejan en mal lugar a los soldados taiwaneses.
La presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) pidió ayer “fuertes contramedidas” para terminar con las incursiones de drones chinos en las islas exteriores.