La semana pasada, noticias sobre cientos de ciudadanos taiwaneses atrapados en Camboya, atraídos por redes de tráfico de personas con falsas ofertas de empleo bien remunerado, han impactado a la sociedad taiwanesa. Al respecto, hoy 23, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha hecho hincapié en que el Gobierno otorga la máxima importancia al bienestar de los connacionales en el exterior, y está realizando el mayor esfuerzo para rescatar a las víctimas en coordinación con todas las entidades pertinentes.
Exteriores agradeció la asistencia y recomendaciones provistas por legisladores, personas y asociaciones civiles y taiwaneses de ultramar, quienes a través de diversos canales y maneras han apoyado en los trabajos de rescate, acelerando la repatriación de los connacionales. Exteriores resaltó que "desbaratar el accionar ilegal y las agrupaciones criminales internacionales es nuestro objetivo común".
En este contexto, la Embajada de la República Popular China en el país indochino comunicó también su disposición a proveer asistencia en el rescate de las víctimas. Exteriores afirmó que garantizar el bienestar y los derechos consulares de ciudadanos taiwaneses en el extranjero es responsabilidad suya, de embajadas y de oficinas representativas de la República de China (Taiwán), y que seguirán trabajando en coordinación con la policía y autoridades de los países de Camboya, Tailandia y Myanmar para desarticular a bandas de estafadores y de tráfico de personas.
En declaraciones de hoy 23, la portavoz de Exteriores, Joanne Ou, fue enfática al afirmar que "Taiwán no deslinda sus responsabilidades ni se las asigna a otro país". Y enfatizó que "nosotros no endosamos nuestra tarea a gobiernos de otros países", resaltando también el respeto a la soberanía nacional y a la no intromisión por parte de terceros países.