El presidente de los EE. UU. Joe Biden y la primera ministra neozelandesa Jacinda Ardern han subrayado la importancia de la paz y la estabilidad del estrecho de Taiwán en un comunicado conjunto publicado ayer martes poco después de la reunión entre ambos mandatarios en la Casa Blanca.
La declaración señala que China continental considera Taiwán parte de su territorio y que no ha descartado el uso de la fuerza, incrementando sus actividades militares en los alrededores de Taiwán.
El texto dice que tanto EE. UU. como Nueva Zelanda “esperan una resolución pacífica de las disputas del Estrecho”, y ambas partes abogan por un Indo-Pacífico más libre y más abierto, y en el que se siga el orden basado en reglas en el ámbito marítimo.
La declaración conjunta también expresa su preocupación por las “violaciones de derechos humanos” en las regiones chinas de Xinjiang y Hong Kong.