Un fallo de funcionamiento en la planta térmica de Hsinta (興達) en la ciudad sureña de Kaohsiung ha provocado una pérdida masiva de suministro eléctrico en alrededor de una tercera parte de Taiwán, afectando a cinco millones de familias y empresas.
Según el Ministerio de Economía, los cortes de suministro fueron causados por un fallo en un interruptor de conexión a tierra a las 9:07 de la mañana provocando un desequilibrio entre el suministro y la demanda eléctrica en toda la red. Este desequilibrio ha hecho saltar los circuitos de la subestación de extraalto voltaje de Longqi (龍崎), también en Kaohsiung, dejando fuera de juego 10,5 millones de kilovatios, lo que supone alrededor de una tercera parte de todo el suministro eléctrico nacional.
La totalidad de las ciudades de Kaohsiung y Tainan se han quedado sin luz, mientras que otras zonas del centro y norte de Taiwán también se han quedado sin electricidad. Según la empresa estatal Taipower, el apagón ha afectado a casi seis millones de clientes.
Economía se ha apresurado a negar que el corte se haya debido a una insuficiencia en el suministro eléctrico. Gracias a los generadores hidroeléctricos y de gas natural adicionales, se ha podido restablecer el suministro a 4 millones de clientes ya por la tarde.
Cientos de personas han quedado atrapadas en ascensores y la Administración Nacional de Trenes (TRA, siglas en inglés) ha informado de retrasos en veinte trenes que han afectado a 2320 pasajeros en los condados de Pingtung y Taitung. Al cierre de esta noticia, el metro de Kaohsiung sigue parado.