El Gobierno anunció recientemente el cese condicionado a las restricciones de alimentos procedentes de las cinco prefecturas japonesas afectadas por el desastre nuclear de Fukushima. En este escenario, en la mañana de hoy miércoles 16, el partido político Kuomintang (KMT) ha organizado una conferencia de prensa para reiterar su postura de oposición y hacer hincapié en que la importación de estos alimentos supone un grave revés para la seguridad alimentaria.
Alicia Wang (王育敏), subsecretaria del KMT, criticó que Taiwán haya optado por otorgar concesiones en este asunto, cuando incluso gobiernos locales en Japón mantienen estándares alimentarios más rigurosos y Corea del Sur sostiene una prohibición a productos marinos procedentes de hasta 8 prefecturas niponas.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Tratamientos Médicos del KMT y ex secretario general de la Asociación Médica de Taiwán, Tsai Ming-chung (蔡明忠), explicó que el potencial perjuicio a la salud por consumir estos productos puede ser comparable con el impacto del PM2.5 en las probabilidades de padecer cáncer de pulmón.
El radiólogo Chen Fu-hua (陳復華) explicó que ingerir estos alimentos importados no conlleva ningún peligro inmediato, pero que incrementará el nivel acumulado de radiación en los consumidores y que, por ende, “debe evitarse tanto como sea posible”.
Finalmente, la farmacéutica Shen Tsai-ying (沈采穎) apuntó que la peligrosidad de estos alimentos solo puede conocerse luego de muchas décadas, y arguyó que el Gobierno debería informar claramente a partir de qué volumen de consumo estos alimentos resultan dañinos para la salud.