El primer ministro Su Tseng-chang (蘇貞昌) se ha limitado hoy a decir que el Gobierno sopesará levantar la prohibición de importar productos alimentarios procedentes de las prefecturas japonesas afectadas por el desastre nuclear de Fukushima sobre la base de las evidencias científicas, los estándares internacionales y la salud de los ciudadanos.
Así lo decía el primer ministro durante una visita a la Dirección General de Autopistas, cuando los medios de comunicación le han preguntado insistentemente por los rumores que aseguran que la cuestión de Fukushima se debatirá en el consejo de ministros de esta semana, donde podría anunciarse el fin de las restricciones.
Su Tseng-chang ha dicho que Taiwán y China continental son los únicos países del mundo que prohíben importar alimentos de esta región japonesa, y ha añadido que para que Taiwán pueda hacer negocios con otros países y cumplir con el alto nivel exigido por las organizaciones internacionales de comercio como el CPTPP, es necesario que el país muestre su disposición a cumplir con las normas internacionales para demostrar que es un socio comercial fiable.
El coordinador del grupo parlamentario del PDP en Yuan Legislativo Ker Chien-ming (柯建銘) ha dicho que el partido respetará lo que disponga la presidenta Tsai, y ha añadido que la cuestión de los alimentos de Fukushima debía ser discutida tarde o temprano.