La ministra de Economía e Innovación de Lituania Aušrinė Armonaitė ofreció una rueda de prensa el día 11 junto a funcionarios de Taiwán, en la que anunció el establecimiento de un Fondo de Inversiones para Europa Central y Oriental con un capital inicial de USD 200 000 000 destinado a las empresas de ambas partes que se desempeñen en los aspectos estratégicos de la economía y tecnología.
Por su parte, el presidente del Consejo de Desarrollo Nacional Kung Ming-hsin (龔明鑫) informó que el Gobierno destinará otro USD 1 000 000 000 en préstamos a las empresas taiwanesas o lituanas que deseen establecer vínculos de cooperación.
La ministra Armonaitė resaltó que los nuevos fondos serían usados para la cooperación en productos de semiconductores, chips y láser, en los que Taiwán destaca.
Las tensiones entre Pekín y el país báltico comenzaron cuando en mayo del año pasado Lituania anunció su retirada del foro 17+1, formado por China Continental y 16 países de Europa Central y Oriental, de los cuales 12 pertenecen a la Unión Europea. Asimismo, en julio Lituania anunció que Taiwán establecería una oficina representativa en su capital Vilnius; y en diciembre, fue evidente la presión de China Continental sobre las empresas alemanas y francesas de desligar a Lituania de la cadena de suministro.
Estas fueron las palabras de la ministra Armonaitė: «Es importante el saber hacer. Taiwán está dispuesto a ayudar en temas académicos y en la capacitación del personal, y compartirá su experiencia con nuestro país».
El ministro de Exteriores Gabrielius Landsbergis destacó en su cuenta personal de Facebook que no es un error y es normal que los taiwaneses quieran ser denominados “taiwaneses”, y añadió que no existe ninguna obligación ni acuerdo internacional en su país que prohíba que la isla sea denominada de tal forma.