El papa Francisco recibió ayer día 10 a los embajadores ante la Santa Sede, incluyendo al embajador de la República de China (Taiwán), Matthew Lee (李世明), que encabezó la delegación de toda la misión taiwanesa. En el encuentro, Francisco hizo hincapié en la necesidad de proteger activamente los valores universales, sobre todo los derechos humanos y la libertad de religión.
Debido al recrudecimiento de la pandemia en Italia, la recepción de Año Nuevo del papa a los embajadores extranjeros se hizo según el protocolo habitual pero sin saludos personales. La duración del evento se redujo a los 30 minutos del discurso de Francisco, que insistió en el consenso universal de los derechos básicos, aunque acusó a algunas organizaciones internacionales de haber perdido de vista los valores según los que fueron fundadas.
El papa no mencionó a ninguna organización internacional en concreto, pero sí dijo que muchas de estas organizaciones se han visto socavadas por la disparidad de objetivos que tienen los países miembro.
Francisco ha dicho que para solucionar este problema es necesario promover un multilateralismo que incluya a todos, pues solo así podrán las organizaciones internacionales recuperar el respeto general.