La presidenta Tsai Ing-wen ha vuelto a decir hoy que Taiwán no se arredrará ante las amenazas y la presión, y seguirá trabajando para mantener la paz y la estabilidad en la región del Indo-Pacífico.
Tsai dijo estas palabras en el marco del Diálogo de Seguridad del Indo-Pacífico Taiwán-Japón-EE. UU. 2021, en cuya inauguración ha participado. Durante su discurso, la presidenta recordó las recientes visitas de delegaciones europeas a la isla, que son el ejemplo del espíritu de unión entre democracias. Puso especial énfasis en recordar que Lituania y Taiwán son países pequeños pero democráticos, “y unidos con un solo propósito, son gigantes”.
También tuvo palabras la presidenta para la reciente Cumbre sobre la Democracia organizada por la Casa Blanca. Tsai dijo que Taiwán ha querido “enviar un mensaje claro a todo el mundo, y es que ninguna presión diplomática afectará al compromiso taiwanés de defender la libertad, los derechos humanos, el estado de derecho y la cooperación democrática internacional”, y añadió que Taiwán seguirá “cooperando con sus socios y trabajando para mantener la seguridad, la paz, libertad y la apertura de la región del Indo-Pacífico”.
“Quizás Taiwán no tenga una superficie muy grande, pero ya ha demostrado a la región y al mundo su importancia —dijo la presidenta—. Taiwán no se ha doblegado ante la presión externa y se ha convertido en un miembro imprescindible de la región del Indo-Pacífico. Nuestro compromiso con la democracia es firme y no vamos a ceder a la presión. Taiwán sigue buscando apoyos internacionales y no va a huir de los retos, esperando brindar una solución a la comunidad internacional”.