La Dieta japonesa debatió ayer día 13 en la Comisión de Presupuestos la situación de seguridad nacional en caso de una hipotética invasión de Taiwán por parte de China continental.
La diputada del partido oficialista Sanae Takaichi preguntó al primer ministro Fumio Kishida si existe algún plan de contingencia para repatriar a los japoneses que viven tanto en China continental como en Taiwán. Actualmente, 112 000 ciudadanos japoneses residen en China continental, mientras que otros 25 000 viven en Taiwán.
El primer ministro Fumio Kishida respondió que los ministerios correspondientes están trabajando para mejorar el artículo 84.3 de las Fuerzas de Autodefensa, que teniendo en cuenta la experiencia en Afganistán, necesita una reforma con el fin de garantizar la seguridad de ciudadanos japoneses que viven en países en los que se pueda producir una crisis.
Tras varios intercambios en este mismo sentido, Sanae Takaichi advirtió que “si el gobierno del PDP cae y Taiwán se convierte en uno segundo Hong Kong, supondrá un serio reto para la seguridad militar y económica de Japón”.