El primer ministro Su Tseng-chang ha pedido al Centro de Operaciones para el Control de Epidemias (CECC, siglas en inglés) que mantenga controles muy estrictos para evitar que la variante Omicron de la COVID-19 entre en Taiwán.
Su dijo que Taiwán no ha detectado contagios locales de COVID-19 durante las tres últimas semanas, sin embargo, el número de casos importados ha aumentado. El primer ministro ha pedido al CECC que mantenga las inspecciones en la frontera e impulse la tasa de vacunación.
Su dijo que de momento Taiwán tiene nueve millones de dosis de la vacuna contra la COVID-19 disponibles y anima al público que todavía no se ha vacunado y a los que todavía no se han aplicado la segunda dosis a que lo hagan a la mayor brevedad.
El primer ministro ha recordado que los hospitales y clínicas están ahora abiertos por la noche para poder vacunarse.