Italia ha expresado por primera vez a China continental su preocupación por la situación en el estrecho de Taiwán. Ha sido durante la última sesión de la reunión del G20, cuyo anfitrión ha sido precisamente Italia. El gobierno de Roma ha pedido que las disputas del Estrecho se diriman con el diálogo y sin recurrir a métodos expeditivos. También ha comentado el problema de los derechos humanos en Hong Kong y Xinjiang.
La agencia italiana de noticias Ansa informó ayer de que el primer ministro Mario Draghi habló en un aparte de la reunión con el ministro chino de Exteriores Wang Yi para hablar de cooperación bilateral así como de las relaciones generales de China continental y la Unión Europea, destacando cuestiones como los derechos humanos. La noticia de Ansa también señalaba que ambos también trataron la cuestión de Afganistán y de la seguridad en el Indo-Pacífico.
No obstante, la noticia no recogía más detalles acerca de las cuestiones tratadas por ambos dirigentes. Según la declaración posterior del ministerio de Exteriores italiano, el ministro Luigi Di Maio mantuvo una reunión con Wang Yi el día 29, en la que Di Maio sí trasladó claramente la preocupación italiana por la situación del estrecho de Taiwán, pidiendo que se tomasen medidas para reducir la escalada de tensión.