La alerta epidémica por el COVID-19 de Taiwán finalmente se redujo al nivel 2 hace unos días. Las ciudades de Taipéi y Nueva Taipéi también levantaron las restricciones sobre el consumo de alimentos y bebidas dentro de los establecimientos el día 3. Para dar la bienvenida a la relajación de las medidas, el Gran Hotel de Taipéi anunció que reanudará las visitas guiadas a los túneles de escape, que fueron diseñados muchas décadas atrás para proporcionar una vía de escape a los líderes de Estado allí hospedados. También será la primera vez en 70 años que se abran al público las habitaciones con vista panorámica reservadas a jefes de Estado, permitiendo al público disfrutar de selectos platos de banquetes y degustar la exquisita comida ofrecida por el hotel.
Teniendo en cuenta las medidas de prevención por el COVID-19, se han habilitado 20 habitaciones con vistas al río Keelung, al puente Dazhi y al Parque de la Ribera Dajia. Las habitaciones con hermosas vistas, como aquella que da al Taipéi 101, se pueden disfrutar acompañadas de exquisitos platos de banquete ideados para ser ofrecidos a jefes de Estado.
Lin Yu-sheng, presidente del directorio del hotel, explicó que por primera vez en 70 años, el hotel ofrecerá estas habitaciones exclusivas para que sus huéspedes disfruten de una vista fenomenal y comida deliciosa. Todo ello en concordancia con las medidas que aún rigen para el consumo de alimentos en lugares cerrados.
Lin señaló que el Gran Hotel de Taipéi representa al país desde hace 70 años, y también es el lugar por excelencia para recibir a jefes de Estado extranjeros. Los banquetes para jefes de Estado son una parte importante de la cultura del hotel. Para ser capaces de preparar estos banquetes, los chefs han trabajado muy duro para aprender y heredar técnicas culinarias artesanales.