La directora de la Administración General de Alimentos y Drogas, Wu Shou-mei, ha informado hoy de que la farmacéutica taiwanesa Medigen todavía tiene que entregar algunos documentos técnicos, por lo que la revisión de su solicitud de autorización de emergencia para su vacuna contra la COVID-19 podría retrasarse hasta finales de julio.
La escasez de vacunas en Taiwán ante el actual brote de coronavirus ha puesto en guardia a la población y todo lo referente a la llegada de vacunas se mira con lupa. Además de las vacunas importadas, dos farmacéuticas taiwanesas, Medigen y Ubi-Pharma, están en el proceso de desarrollo de sus propias vacunas. Medigen informó el pasado día 15 que ya había entregado al Ministerio de Salud la solicitud para una autorización de emergencia, pero Wu Shou-mei ha declarado hoy a los medios de comunicación que faltan muchos documentos técnicos sin entregar, y que ya han sido requeridos a la empresa.
Wu Shou-mei concretó que cada parte de la solicitud de autorización de una vacuna debe ser analizada escrupulosamente, por lo que se ha pedido a la empresa que aporte todos los documentos necesarios. Además, parte de los documentos tienen que ser enviados a un laboratorio externo antes de aprobarlos. Wu Shou-mei calcula que es muy posible que la revisión de toda la solicitud se retrase hasta finales de julio.
Con respecto a la vacuna de Ubi-Pharma (UB-612), los resultados de las pruebas de segunda fase se presentaron ayer día 27 en rueda de prensa. La farmacéutica asegura que su vacuna protege contra las nuevas variantes, e informó de que se están aplicando vacunas a 11 000 personas en India como parte de las pruebas de fase 3. Wu Shou-mei ha dicho que de momento no ha visto ningún dato sobre la UB-612 ni se ha recibido solicitud alguna de la empresa.