La Oficina Presidencial se pronunció ayer día 21 por la noche acerca de la crisis que se está viviendo en las relaciones con Hong Kong. El Consejo para los Asuntos de China continental informaba ayer de que todos los funcionarios, excepto uno, que trabajan en la oficina de representación de Taiwán en Hong Kong han visto denegada su extensión de visado al negarse estos a firmar una declaración de compromiso con el principio de Una sola China.
El portavoz presidencial, Xavier Chang, desgranaba ayer la posición taiwanesa en cinco puntos. En primer lugar, la obligación de firmar dicha declaración para obtener el visado es una violación unilateral del compromiso de beneficio e interés mutuo, algo que Taiwán lamenta y condena. En segundo lugar, la exigencia de este compromiso con el principio de Una sola China será siempre rechazada por los funcionarios taiwaneses, pues su objetivo es que estos acepten la soberanía de China continental sobre Taiwán. A pesar de todo, la oficina seguirá prestando servicio por parte de Taiwán.
En tercer lugar, Chang trasladó el agradecimiento de la presidenta Tsai a los funcionarios que trabajan en la oficina de Hong Kong por salvaguardar los intereses del país y mantenerse firmes en su lealtad a la democracia y la libertad. Además, Tsai también responsabiliza a las autoridades de Pekín por la mala influencia que han ejercido sobre las relaciones entre Hong Kong y Taiwán, y advierte que su gobierno nunca “doblará la cerviz ante nadie”.
Por último, Chang anunció que Taiwán seguirá apoyando al movimiento democrático de Hong Kong, y ayudará a aquellos ciudadanos hongkoneses que necesiten ayuda humanitaria y protección. Chang hizo un llamamiento a todos los países democráticos del mundo a seguir preocupándose por lo que ocurre en Hong Kong.