La situación epidémica en el país sigue siendo severa y se ha informado que algunos estudiantes extranjeros de ascendencia china han sido infectados con el COVID-19. Al respecto, el director del Consejo de Chinos de Ultramar (OCAC, siglas en inglés), Tung Chen-yuan ha recalcado que todos estos estudiantes diagnosticados ya han notificado a las autoridades sanitarias locales respectivas el cumplimiento de la cuarentena y recepción de tratamiento médico. Además, se mantiene comunicación diaria con los estudiantes en aislamiento y se sabe que su situación es favorable y, conforme pasan los días, los infectados están siendo dados de alta. El OCAC ha solicitado a los centros educativos que continúen colaborando con las autoridades sanitarias, reforzando las medidas preventivas y prestando especial atención a la salud de estos estudiantes.
Tung manifestó que el OCAC ha establecido un grupo de trabajo para la atención de estos estudiantes descendientes chinos y ha creado una plataforma de contacto de emergencia en las escuelas en las que cursan estudios. De acuerdo con los protocolos establecidos, el OCAC se mantiene pendiente de la salud de estos jóvenes y, además, con el objetivo de brindarles un apoyo económico, el OCAC expandirá su programa de subvenciones.
El OCAC ya cubre el seguro médico contra accidentes o enfermedades para los nuevos estudiantes descendientes chinos y ofrece una subvención económica de este mismo seguro en caso dichos estudiantes se encuentren en dificultades económicas. Si estos estudiantes deben ser hospitalizados durante los periodos académicos, el OCAC también otorgará una asistencia financiera con un límite máximo de NTD 50 000 (aproximadamente USD 1800). Ahora, respecto a los estudiantes descendientes chinos que han sido diagnosticados con COVID-19, el OCAC les brindará un apoyo de NTD 6000 (aproximadamente USD 215).
Tung hizo hincapié en que estos jóvenes estudiantes vienen del extranjero a seguir estudios en Taiwán, y por ello necesitan especial atención y apoyo. El organismo ya ha pedido a los centros educativos y a los profesores trabajar conjuntamente para estar pendiente de su situación. En este periodo epidémico, utilizar videollamadas para ofrecerles aliento y conocer la situación de su día a día, incluida las planificaciones sobre su alojamiento durante el próximo período de vacaciones de verano. Todo esto con el objetivo de ofrecer a estos estudiantes descendientes chinos un ambiente idóneo para el estudio en Taiwán.