Observando la situación pandémica que atraviesa el país, ciertas voces han criticado la normativa que anteriormente se asignó para tripulación de aerolíneas, que consistía en 3 días de aislamiento domiciliario, seguido de 11 días de una versión estricta del monitoreo propio de la salud. Esta normativa pudo significar una grieta en los esfuerzos de contención del virus, que ocasionó el posterior brote epidémico que hoy golpea la isla.
El subdirector del Centro de Operaciones para el Control y Prevención de Epidemias, (CECC, siglas en inglés) Chen Tsung-yen explicó hoy 1 de junio en la Reunión Nacional de Prevención que, anteriormente, ya se había planificado una normativa diferenciada de los períodos de cuarentena dependiendo de si el personal aéreo en cuestión había recibido o no la vacuna contra el COVID-19. La fecha que se había seleccionado era el 12 de junio.
Al respecto, los Centros para el Control de Enfermedades de Taiwán (CDC, siglas en inglés) han explicado que pilotos y miembros de tripulación, que viajan constantemente al extranjero, están categorizados como personal con alto riesgo de contagio y alto potencial de transmisión del virus. Con el objetivo de acelerar la vacunación de este personal aéreo, que obtengan una mayor protección personal y, al mismo tiempo, asegurar la prevención de contagio a nivel nacional, el CDC ha estipulado que desde el 12 de junio, se exigirá a todo personal aéreo de viajes de larga distancia no inoculado que, al regresar a Taiwán, realice un período de aislamiento domiciliario de 5 días, (ya no 3 días), seguido de 9 días de monitoreo propio de la salud. Tras los cinco días de aislamiento se deberá presentar una prueba negativa PCR de diagnóstico de COVID-19, tras lo cual se pasa a la etapa de los 9 días ya explicados.