La 74ª edición de la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) se celebrará desde el 24 de mayo hasta el 1 de junio. Debido a la pandemia por COVID-19, esta importante reunión se llevará a cabo a través de videoconferencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado anteriormente que la participación de Taiwán en la AMS es una decisión que corresponde a los países miembros, y que su secretario general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, no tiene capacidad de decisión sobre este asunto.
Este 2021 sería ya el quinto año consecutivo en que Taiwán no es invitado a la AMS; sin embargo, muchos aliados diplomáticos han enviado recientemente cartas a Tedros apoyando la causa taiwanesa. De acuerdo con la OMS, hasta el día 20, Belice, Esuatini, Guatemala, Haití, Honduras, Islas Marshall, Naurú, Nicaragua, Palaos, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Tuvalu ya han solicitado la participación de Taiwán como observador en la Asamblea Mundial de la Salud.
De los 15 aliados diplomáticos taiwaneses, con excepción del Vaticano, que participa como observador, únicamente Paraguay aún no ha enviado un documento expresando su apoyo a Taiwán. Se desconoce si el país sudamericano ha manifestado su apoyo de alguna otra manera.
El portavoz del Yuan Ejecutivo, Lo Ping-cheng, explicó que, bajo el liderazgo de la presidenta Tsai Ing-wen, los esfuerzos de Taiwán se han vuelto cada vez más visibles y se ha recibido el reconocimiento de la comunidad internacional. El portavoz hizo hincapié en que la salud no presenta fronteras nacionales y que las experiencias de lucha contra la pandemia deben compartirse entre todas las naciones que enfrentan el virus. En este escenario, en que se ha suscitado un rápido aumento de los casos de COVID-19 en la isla, se vuelve evidente que el bloqueo a la participación de Taiwán en la AMS por parte de China continental nace de consideraciones políticas.
Por su parte, el portavoz de la Oficina Presidencial, Xavier Chang, agradeció el constante apoyo de los aliados diplomáticos y su pronunciamiento en favor de la isla, así como el de todos los países que, recientemente, han mostrado un vigoroso respaldo hacía la petición de la isla. Especialmente en este período en que Taiwán atraviesa un nuevo desafío en la lucha contra el virus, estas firmes muestras de apoyo son alentadoras.
Chang apuntó que los ministerios de Relaciones Exteriores y Salud continuarán con sus esfuerzos por obtener el derecho de participar en la asamblea. El portavoz agregó que, tal y como el estatuto de la OMS indica, la salud es un derecho humano fundamental que no distingue de etnias, credos, adherencias políticas o situaciones económicas ni sociales. Por ello, Chang hace un llamado a la OMS para que responda al potente mensaje proveniente de la comunidad internacional y permita la participación de la isla en la AMS. De esta manera se podrá demostrar de manera aún más fehaciente que “Taiwán puede ayudar”.