El gobierno de Japón ha decidido verter las aguas residuales provenientes de la central nuclear de Fukushima al océano Pacífico, hecho que generó la oposición de los países vecinos. Hoy día 14, el portavoz del Yuan Ejecutivo, Lo Ping-cheng, expresó que el Gobierno está atento a este asunto. El Ministerio de Relaciones Exteriores y la Oficina Representativa de Taiwán en Japón han manifestado en varias ocaciones la preocupación y la oposición de las organizaciones medioambientales y de la ciudadanía taiwanesa.
Lo Ping-cheng señaló que el Consejo de Energía Atómica presentará una carta para expresar su postura de oposición ante Japón. Se le exigirá al gobierno japonés presentar los datos de análisis predictivo de las zonas marítimas afectadas; acelerar los intercambios técnicos entre Taiwán y Japón relacionados a esta cuestión; presentar los informes de los procedimientos de revisión y las solicitudes a los países vecinos, para llevar a cabo el proyecto por parte de la Compañía Eléctrica de Tokio, así como toda información relacionada con la seguridad de los métodos de resolución. Lo Ping-cheng resaltó que Japón no debería verter las aguas residuales al mar, sin antes garantizar la seguridad de los países vecinos y de los habitantes.
Lo hizo un llamado para que el gobierno de Japón reconsidere esta acción y presente una actitud abierta y responsable hacia los países vecinos implicados, incluyendo a Taiwán. Japón debe hacer pública toda información relacionada. Al mismo tiempo, Taiwán seguirá cooperando con los diferentes departamentos para elevar el monitoreo del mar que rodea la isla, a fin de proteger la ecología marina y garantizar los derechos de los pescadores.