Según las tradiciones taoístas de respeto a los muertos, el séptimo día desde la muerte de una persona tiene una significación especial. El pasado jueves, siete días después del accidente de Hualien que se llevó las vidas de 50 personas, los ferrocarriles de Taiwán se hicieron eco de un signo especial de rememoración.
El sonido de la bocina de un tren llena el aire al pasar por el túnel de Qingshui este pasado jueves por la mañana. Y a este se unen trenes de Hualien, Taitung, Kaohsiung, Chiayi y Pingtung. La hora es la 9:28 de la mañana, el momento preciso en que el Taroko Express No. 408 descarrilaba el viernes anterior. Es un gesto de duelo por las 50 personas que murieron en el accidente. Conductores de todo el país también llevan lazos amarillos en señal de luto.
El jefe de la estación de Pingtung explica que el sindicato de conductores quería mostrar luto por los dos heroicos conductores que murieron en el accidente, y añade que espera que puedan escuchar el sonido en su viaje al cielo.
Algunas personas acudieron a las estaciones de tren para ser testigos de este momento. Una mujer dice que quiere mostrar que la gente de Chiayi no se olvida de los dos conductores.
La muestra de unidad se ha hecho eco por todas las estaciones de Taiwán como manera de recordar a las víctimas de esta tragedia.