El pasado día 22, dos cazas de combate F-5E de la Aviación taiwanesa colisionaron mientras realizaban un entrenamiento en el sudeste de la isla, precipitándose en el océano tras el impacto. Producto de la tragedia, el piloto, primer teniente Lo Shang-hua perdió la vida y el otro aviador, Pan Ying-chun aún se encuentra desaparecido a pesar de los esfuerzos de búsqueda y rescate que se han prolongado por ya casi 72 horas.
Hoy 25, el ministro de Defensa Chiu Kuo-cheng explicó que, además de fragmentos de las aeronaves y de los asientos, aún no se tienen nuevos hallazgos. Sin embargo, Chiu hizo hincapié en que las acciones de búsqueda y rescate han sido constantes y se mantendrán los esfuerzos, que incluyen una gran cantidad de personal dividido en equipos de aire, mar y tierra.
Respecto a si el asiento eyectable se encontraba en buen estado y operativo, Chiu afirmó que el año pasado, tras el accidente fatal del piloto Chu Kuan-meng en el mismo modelo de aeronave, F-5E, se inició una renovación de los asientos eyectables. Originalmente esta remodelación estaba planificada para el año 2022, pero tras conversaciones entre la Aviación y las compañías proveedoras, se decidió adelantar el cambio.
El presidente del Kuomintang (KMT), Johnny Chiang puso en cuestión la seguridad de los miembros de la Aviación, a cuenta de que esta renovación de los asientos eyectables aún no ha finalizado.
Chiu manifestó que ya ha dado instrucciones a todas las ramas del ejército para reforzar el entrenamiento relacionado. Finalmente, el ministro apuntó que la Comisión de Seguridad de la Aviación será la encargada de investigar a profundidad y al detalle las razones que ocasionaron la colisión de las dos aeronaves. Chiu dijo que no solo la población desea conocer la causa del accidente, el Ejército debe conocer también el origen de esta tragedia, solo así se podrá solucionar el problema.