En el mes de marzo, el buen tiempo y las altas temperaturas han sacado a muchos taiwaneses a la calle. Pero la falta de vientos fuertes ha producido un empeoramiento de la calidad del aire.
El rascacielos Taipei 101 desaparece en una masa de humo. Pero esto no es un truco de magia, ni niebla, es contaminación del aire.
La Agencia Central de Meteorología explica que, en marzo, el viento del este ha sido preponderante y flojo, lo que significa que no llega a la costa oeste de Taiwán. Como no hay viento que la aleje volando, la contaminación aérea se queda donde está. Por eso, a mediados de marzo, las alertas por contaminación del aire han sido todas altas.
Con la llegada posterior del clima frío y de la lluvia, parece que todo invita a quedarse en casita.