Legisladores del Partido Kuomintang (KMT) presentaron ayer 18 ante la Comisión de Bienestar Social y Protección del Medio Ambiente del Yuan Legislativo una solicitud de carácter excepcional para la creación de un equipo especializado de selección y compra de vacunas. La resolución se encontraba en un empate con 5 votos a favor y 5 en contra; finalmente la legisladora del KMT, Chen Yu-jen, quien contaba con el derecho de definir la votación, apoyó la iniciativa de su partido y de esta manera la solicitud fue aprobada. Ante esta situación, los legisladores del Partido Democrático Progresista (PDP) mostraron su insatisfacción, apuntando que el procedimiento posee defectos y que se trata de una “resolución de tipo ataque sorpresa”.
Al respecto, el premier Su Tseng-chang explicó que, con el objetivo de proteger la salud de los 23 millones de taiwaneses, por un lado se están realizando grandes esfuerzos para desarrollar una vacuna nacional contra el COVID-19 y, por el otro, también se están adquiriendo dosis del exterior. Su apuntó que la compra de vacunas es un proceso que compete a expertos en farmacología, leyes y negociación internacional.
Su explicó que los contratos de compra firmados cuentan con cláusulas de confidencialidad y que, a su debido momento, estos documentos serán todos dados a conocer abiertamente, y serán sometidos a las investigaciones respectivas. El premier pidió empáticamente al KMT que, durante el proceso de compra de vacunas, eviten incumplir los acuerdos de confidencialidad, ya que ello finalmente afectaría la salud del pueblo de Taiwán.
Ante las declaraciones del premier, Chen Yu-jen explicó que la adquisición de vacunas es una información muy abierta, aquello que es confidencial es el procedimiento en sí y el precio. Chen argumentó que la población desea conocer si existe algún tipo de manipulación o intervención irregular, y que esto no tiene relación con la existencia de contratos firmados. Finalmente, Chen pidió al PDP que no confunda estas dos situaciones.