Amnistía Internacional Taiwán, la Fundación para la Reforma de la Justicia Civil, la Asociación de Promoción de los Derechos Humanos de Taiwán y otros organismos no gubernamentales convocaron hoy 19 a una conferencia de prensa por cumplirse cuatro años del arresto de Lee Ming-che en China continental. Debido a la pandemia por COVID-19, se ha suspendido el régimen de visitas por lo cual no es posible la comunicación con las autoridades penitenciarias del gobierno chino. Hasta la fecha, su esposa, Lee Ching-yu solo ha recibido una carta de su parte.
Lee Ching-yu señaló que Lee Ming-che ha sido condenado a cinco años de prisión. Ella explicó que, quienes trabajan en favor de los derechos humanos en países peligrosos corren riesgos, y que los activistas han de estar preparados incluso a pagar un alto costo defendiendo los ideales. Sin embargo, Lee Ching-yu espera que el gobierno chino considere tres principios de trato humanitario.
En primer lugar, que se considere la libertad condicional, ya que desde la sentencia de Lee ya se ha cumplido más de la mitad de la condena; luego, aún cuando la pandemia impide cualquier tipo de visitas, permitir la comunicación a través de llamadas telefónicas y finalmente, permitir que Lee pueda tener contacto con el mundo exterior.
Por su parte, Amnistía Internacional exige que el gobierno chino respete el derecho a la comunicación de Lee, y que le sea posible realizar llamadas a familiares. Además de proteger su derecho a la salud.