El presidente estadounidense Joe Biden ha mantenido una conversación telefónica con el líder de China continental Xi Jinping en la noche del día 10 (hora local) en la que Biden destacó "sus preocupaciones sobre las prácticas económicas coercitivas e injustas de Pekín, la represión en Hong Kong, los abusos de los derechos humanos en Xinjiang y las acciones cada vez más autoritarias en la región de Asia-pacífico, incluso hacia Taiwán".
Ha sido la primera comunicación formal entre ambos mandatarios desde que Biden asumiera la presidencia el 20 de enero, mientras que previamente ya lo ha hecho con otros dignatarios como de Canadá, Inglaterra, Francia, Japón y Corea del Sur.
La Casa Blanca ha informado que el mandatario estadounidense empezó saludando al pueblo chino por el Año Nuevo Lunar, y "afirmó sus prioridades de proteger la seguridad, prosperidad, salud y estilo de vida del pueblo estadounidense, y preservar una región Indo-Pacífico libre y abierta".
Asimismo, ambos dignatarios intercambiaron opiniones sobre los grandes desafíos comunes que representan la pandemia de COVID-19, la seguridad sanitaria mundial, los cambios climáticos, y la prevención de la expansión de armas.
En una entrevista con la CBS la semana pasada, Biden augura una "extrema competencia" con China en diversas materias, pero sugiere que no optará por medidas duras; al mismo tiempo, calificó a Xi Jinping de ser un líder muy inteligente y prepotente, pero que "no tiene un solo hueso democrático en su cuerpo, y no lo dice como una crítica, sino que es una realidad", agregó.
El portavoz de la Oficina Presidencial Xavier Chang hoy día 11 indicó que Taiwán muestra respeto y agradecimiento a Biden por haber mostrado preocupación en los temas concernientes a la isla; al mismo tiempo, Taiwán como miembro de la comunidad internacional continuará trabajando y colaborando con los países que tienen valores similares, y seguir contribuyendo con la estabilidad y el desarrollo del Indo-pacífico.