El embajador de la República de China, Taiwán, ante el Vaticano, Matthew Lee, ha enviado saludos de Año Nuevo Chino al papa Francisco en representación de la presidenta Tsai Ing-wen y la ciudadanía taiwanesa. Lee deseó a su Santidad un feliz Año Nuevo Chino durante un evento celebrado en la Santa Sede ayer lunes día 8. El embajador dijo que el Papa, que estaba de bastante buen humor, respondió diciendo que elevará una plegaria y rezará por Taiwán.
Durante su discurso a los miembros de la representación diplomática en el Vaticano, Francisco habló de la crisis sanitaria, de la crisis medioambiental y de la crisis socioeconómica que vive el mundo. El Papa animó a todos a «contribuir activamente en el esfuerzo internacional que se está llevando a cabo para distribuir equitativamente las vacunas, no sobre la base del puro criterio económico, sino teniendo en cuenta las necesidades de todos, especialmente de los más necesitados».
El Papa también habló de la libertad religiosa, recordando que es «un derecho humano primario y fundamental». Francisco añadió incluso que aunque el mundo «está buscando la manera de proteger las vidas humanas del virus, no podemos considerar las dimensiones espiritual y moral de la persona humana como menos importantes que la salud física».