La presidenta Tsai Ing-wen ha inaugurado este día 24 la fábrica donde comenzarán las obras para la construcción de submarinos militares. En la ceremonia estuvo presente el director del Instituto Americano en Taiwán, Brent Christensen, el secretario de Seguridad Nacional, Wellington Koo, y el ministro de Defensa, Yen Te-fah. Los trabajos se iniciaron con el doblado de la primera placa de acero para el submarino de fabricación propia que supone un hito en la historia naval y militar de Taiwán.
Durante su discurso, la presidenta Tsai dijo que los trabajos para la construcción de submarinos tienen tres significados especiales: el primero es desbaratar los rumores de que no habría construcción de submarinos; el segundo es mostrar la determinación del gobierno en su política de autonomía defensiva; y el tercero es hacer ver al mundo que la disposición de Taiwán a defender su soberanía.
Así lo decía la presidenta: «Los submarinos son un elemento clave de la guerra asimétrica y de la estrategia de disuasión que tiene la armada taiwanesa para impedir una invasión o un bloqueo de la isla. Muchos quisieron poner estos planes en marcha pero no hicieron nada. Ahora podemos demostrar al mundo que Taiwán está totalmente determinado a proteger su soberanía».
Tsai Ing-wen añadió por último que como comandante en jefe de las fuerzas armadas estará siempre junto a las tropas, pues la defensa de la patria es una tarea muy dura, que en ocasiones implica sufrir accidentes que se llevan vidas, pero pidió a todos los soldados confianza en que toda la nación está junto a ellos.