El Ministerio de Defensa informó ayer día 17 por la noche de que un caza de combate F-16 desapareció de sus radares en la zona de Hualien junto con su piloto, el coronel Chiang Cheng-chih. Hoy día 18, las labores de búsqueda siguen su curso. El viceministro Chang Che-ping informó de que se ha puesto en marcha un dispositivo de 12 aviones que buscarán interrupciones al aparato siniestrado hasta las 6 de la mañana del día 19. Mientras tanto, todos los cazas F-16 de las bases de Hualien y Chiayi tienen prohibido despegar, aunque las labores de defensa del espacio aéreo siguen estando operativas.
Tras conocerse el siniestro, se sucedieron los comentarios en prensa y redes sociales sobre las posibles razones del accidente, el tercero en pocos meses, aduciendo antigüedad y uso excesivo de los aviones. El viceministro Chang aclaró que estas explicaciones son erróneas y aseguró que la principal labor defensiva contra los aviones del Ejército Popular de Liberación recae sobre la base de Chiayi, no así la de Hualien, de donde había despegado el F-16 desaparecido en tareas de entrenamiento, no de contención.
Por su parte, la presidenta Tsai Ing-wen dijo esta mañana en un acto público que nada más conocerse el accidente, el Ejército del Aire activó un equipo de respuesta que incluía, entre otros departamentos, a la Guardia Costera. Los equipos de búsqueda no han descansado desde entonces. Tsai dijo que el coronel Chiang Cheng-chih era un gran soldado y un activo muy importante, y por eso ya ha ordenado a todos los efectivos que no den lo den por perdido, y no detengan la búsqueda en ningún momento.
La presidenta ha pedido una pronta evaluación de las razones del accidente y ha animado al resto de pilotos del ejército. Tsai reiteró que la ciudadanía debe prestar el máximo apoyo posible a las fuerzas aéreas en su labor de protección del espacio aéreo nacional.