El primer ministro Su Tseng-chang ha asegurado hoy a los legisladores que la decisión de relajar las restricciones a la importación de carnes de cerdo y vacuno estadounidenses con ractopamina coinciden con los intereses estratégicos de Taiwán.
La administración de Tsai Ing-wen anunció que a partir del año que viene, Taiwán permitirá la importación de cerdo que contiene el aditivo bioquímico conocido como ractopamina, ampliamente utilizado en la industria cárnica de Estados Unidos. El gobierno dijo que también a partir del año que viene, se eliminará la prohibición de importar carne de vacuno estadounidense procedente de reses mayores de 30 meses, a pesar del riesgo de encontrar la enfermedad de las vacas locas.
Los cambios en esta política eliminan el principal escollo impuesto por EE. UU. para iniciar negociaciones comerciales con Taiwán, pero los criadores de cerdo locales y el partido Kuomintang han iniciado una oposición frontal.
Este jueves, el primer ministro Su Tseng-chang se dirigió a los legisladores para explicar esta política, y dijo que la distorsión del mercado internacional provocada por la guerra comercial entre China y EE. UU., obliga a Taiwán a abrirse al resto del mundo. El premier aseguró que esta decisión beneficiará a Taiwán.
Sin embargo, Su Tseng-chang también pidió que se extremen las inspecciones de productos cárnicos en la aduana para que se adhieran estrictamente a su etiqueta y a las reglas de consumo locales. Las etiquetas deberán explicitar su origen.
También dijo que se pueden abrir nuevos mercados a las exportaciones taiwanesas de cerdo, como por ejemplo Macao o, desde noviembre, Filipinas. Su Tseng-chang aseguró que el Gobierno ayudará a la industria porcina local a mejorar y ser más competitiva.