El Ministerio de Relaciones Exteriores dijo hoy que la reciente publicación por parte de EE. UU. de dos cables secretos sobre sus garantías de seguridad hacia Taiwán en caso de ataque de China continental refleja su compromiso con la isla.
Los dos cables desclasificados el pasado 16 de julio de 2020 proceden del año 1982, y fueron publicados por la página web del Instituto Americano en Taiwán ayer lunes. Ambos documentos se centran en la venta de armas a la isla y en las llamadas «Seis garantías».
Exteriores dijo que los cables demuestran el «fuerte compromiso» de EE. UU. con la seguridad de Taiwán ante «las continuadas acciones de China para destruir la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán y en la región». También dicen que EE. UU. quería evitar que China distorsionase el Comunicado Conjunto de 1982 y recordarle su promesa de resolver la cuestión del estrecho de Taiwán de manera pacífica.
El primer cable desclasificado se titula «Venta de armas a Taiwán». Se envió por parte del entonces vicesecretario de Estado Lawrence Eagelburger al entonces director del Instituto Americano en Taiwán, James Lilley, el 10 de julio de 1982.
El instituto dijo que «el cable explica que la determinación de EE. UU. de reducir su venta de armas a Taiwán está condicionada por el compromiso continuo por parte de la República Popular China de solucionar pacíficamente las diferencias con Taiwán». También señala que «Además, si la República Popular China fuese beligerante o construyese una capacidad de proyección de poder que produjese inseguridad o inestabilidad en la región, entonces EE. UU. incrementaría su venta de armas a Taiwán».
El segundo cable se titula “Garantías para con Taiwán”. Se envió el 17 de Agosto de 1982 por el entonces secretario de Estado, George Shultz a Lilley. El instituto dijo que se ofrecían seis garantías a Taiwán para reforzar el mensaje anterior.
Las Seis Garantías incluyen el compromiso de EE. UU. de no imponer una fecha de finalización de la venta de armas a Taiwán, de no consultar dichas ventas con China, de no intener mediar entre Pekín y Taipéi, de no reformar el Acta de Relaciones con Taiwán, de no cambiar su posición sobre la soberanía de Taiwán, y de no presionar a Taiwán para negociar con la República Popular China.