El investigador de la Fundación Heritage, Dean Cheng, aseguró recientemente en declaraciones a Voice of America que la venta de cazas de combate F-16V a Taiwán por parte del gobierno de los EE. UU. tiene más valor político que militar. Según este experto en cuestiones militares y estratégicas, la venta quiere demostrar el compromiso de la actual administración estadounidense con la defensa de Taiwán.
Taiwán ha comprado oficialmente al gobierno de EE. UU. hasta 66 cazas de combate F-16V para sus fuerzas aéreas. El primer lote, compuesto por dos aviones, será entregado en 2023, mientras que el resto serán entregados durante los tres años siguientes. Esta es la primera vez que EE. UU. vende aviones de uso militar a Taiwán desde el anuncio de venta incumplido de 1992 realizado por George Bush Sr., en el cual se aseguraba la venta de 150 cazas F-16.
Dean Cheng señalaba que esta venta viene a demostrar que «EE. UU. sigue comprometido con una resolución pacífica de la situación del estrecho de Taiwán. Además, el Acta de Relaciones con Taiwán es una posición fija del gobierno de Washington y una garantía de su actuación».
Cheng advertía no obstante que «el punto de vista de Pekín es obviamente muy diferente, pues para ellos supone una intromisión en sus asuntos internos, ya que consideran Taiwán como parte de China continental. Esta situación supone un punto de fricción más entre Estados Unidos y China».
Por su parte, el investigador de la Corporación RAND, Timothy Heath, advirtió que a medida que las relaciones entre Taiwán y EE. UU. se estrechan, la tensión con China continental aumenta correspondientemente.